Si mis labios no musitan algún verso,
y la rima o la prosa mis ideas adornan y degranan, muero.
Si mi mente no elabora una idea que es poesía de mis sentimientos, muero.
Si hoy despierto y mi vida aparece tan real, muero,
y si mis sueños me eluden y abandonan, muero.
No importa si mis versos no son bellos, ni alcanzan,
ni la poesía es mi arte;
yo, sin ella, muero.
Si mis ojos ven la vida sin el velo del poema,
desfallezco, y no soporto vivir preso de la forma
convenida y razonable.
¡Ah! Poesía loca, fantasiosa, etérea,
que tan sólo me habitas un instante
y te desvaneces, dejando en mi alma la caricia
de tu verso inefable, desconocido, inexplicable...
afortunada por "un instante", afortunada por una eternidad...
ResponderEliminar