Visiones de terror de fantasía vestidas,
cuelgan burlonas, y a mi alma inquietan,
dejando atónito mi pensamiento,
que teñido de los mil horrores que ante mí aparecen,
se obnubila,
y muy confusamente
se atropellan las ideas,
pugnando por surgir airosas de tal atolladero.
Y me pregunto, de angustia rebasada, gimiendo sola,
de dónde llega tanta
bruma, tanta niebla,
que en su vientre oculta los pesares y los miedos que me habitan.
y los tiempos, raudos, corren y se alejan,
y mis manos,
estiradas, que no alcanzan, dicen todo,
pero, ¿quién escucha?, o ¿quién ha visto?
Que si sufro, sólo sufro porque vivo.
Y porque vivo, continúo padeciendo...
si el sufrimiento fuera la llave que nos abre alguna puerta, el pensamiento deberia crear nuevas formas de definirlo...
ResponderEliminar