Hay señales en la vida, que te dicen cuando debes detenerte y te resistes.
Tranquilo, descansa un poco, y luego continúa, ya repuesto
tu búsqueda afanosa: ¡es tu vida!
.Quedo a la espera de respuestas, mientras tanto, medito como puedo,
tan sabiamente, como mi mente me lo permita y yo lo crea.
Me siento como un pescador, y sin paciencia,
tratando de pescar emociones en medio de una
isla, pero equivocadamentee, en el lugar más inconveniente, pues no se pesca...
Y preso de mis propias decisiones, azarado, como atrapado en el suelo,
haciendo un esfuerzo con mis pequeñas, inútiles e imaginarias alitas,como si volar pudiera.
Como un hato de monos gritando al aire, así de necio, o un lobo consado de tanto andar las estepas, igual de solo y valiente, así me siento a veces, y entonces, escribo.
Busco en la playa, (o en alguna valija olvidada), recuerdos que me unan a algún cabo,
pero aún no lo he encontrado. No sé dónde buscar lo que no encuentro-
Por éltimo, trato de encantar la serpiente, pero se me resiste, así que aquí estoy,
escribiendo, como puedo, y observando estas palabras, que, atrevidas, brotan sin razón que las dirija.
Y, también río de mis pretensiones, pero me animo a seguir con ellas,
tratando de conseguir algo de esta vida, aunque ella, caprichosa, se me muestre esquiva.
No hay comentarios:
Publicar un comentario