viernes, 30 de noviembre de 2012

Insaciable

Sed insaciable,  sequedad ardiente,
ansiedad de los sentidos, que acompaña el espíritu;
búsqueda interminable, mas,  ¿dónde buscar?,
necesidad y necedad juntas van.

¡Ah! Debilidad humana que
todo el tiempo vaga entre los deseos,
sin encontrar la saciedad que traiga la calma, 
que el desasosiego  esfume, quedándonos en paz.

Urgencias que brotan incontenibles
desde un alma torturada, que se estremece
y no sabe qué alcanzar; la confusión arrecia,
y la inquietud, sumerge la mente en desesperación.

Insaciable es nuestra alma,  no tolera la quietud,
exige los cambios, es implacable, todo le hastía;
emerge tirana, y grita por más,
¿qué otra cosa hacer?

Insaciables  somos y nada satisface
esta vida breve, que por anhelante
se vuelve aún más breve, y tortuosa también;
¿Cómo encontrar el camino justo?
¡Somos sólo humanos!, ¿cómo saber?  
   

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