Tú, mi amada, eres mi dueña,
dueña toda de toda mi vida;
mi sangre, mis sueños, mi anhelo,
todo es tuyo y dueña eres de mi ser.
Has tomado cada parte de mi vida
Era tuyo: sólo tenías que llegar
y poseerme, y todo estaba consumado,
y nada ni nadie podía evitarlo.
Ofrecido estoy a ti, y con amor soy tuyo.
Encanto inexplicable del amor:
unos toman, otros dan, y nunca sabes
quién da más, o quién más ofrece .
El que toma, es poderoso,
el que da, lo es también.
Sabido es, que dando obtienes,
y que tomando, también.
Queriendo estoy como estoy,
queriendo de a poco muero,
pero más pronto muriera
si este querer no tuviera.
No hay comentarios:
Publicar un comentario