jueves, 1 de noviembre de 2012

Ocaso final

¿Cómo se hace, dime, para no quererte?
¿Cómo se hace, dime, para no abrazarte?
¿Cómo se hace, dime, para no llorarte?
¿Cómo se hace, dime, para olvidarte?

Es que ha llegado a mi día, la muerte,
en  otra de sus formas: la de los olvidos.
¡Hay tanta muerte suelta, y son tan variadas!
¿Cómo se hace, dime, para seguir vivo?

Lo que solía ser el sol de mis días,
ha caído ahora, ¡interminable ocaso!,
sin promesa alguna de nuevo amanecer.
¿Cómo se hace, dime, para abrir los ojos
y ver otro día?   
    

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